Plancha Guernica
Elías de Andrés realiza esta obra en el contexto del debate sobre el regreso de Guernica a España. A partir de la propuesta de su hija, quien le envió una fotografía de la obra —hasta entonces poco conocida para él—, el autor decide emprender una interpretación personal en una plancha de hierro en la que se reproducen fielmente las líneas y figuras del original de Pablo Picasso.
De Andrés elabora previamente un dibujo completo a escala, que luego traslada a la plancha de hierro, de 140 x 70 cm, grabada directamente a cincel, en un proceso de aproximadamente 400 horas, caracterizado por su alta complejidad técnica. Concluida la incisión, permitió una oxidación controlada del hierro, aplicó una imprimación protectora y utilizó un método tradicional de acabado con cera y tierras naturales para obtener matices sutiles de brillo e intensidad.
Considerada una de sus piezas favoritas, el autor la ha conservado en su estudio hasta su ingreso en el Museo de la Real Casa de Moneda de Segovia.