A Painting Goes into Exile. Picasso’s Guernica in the United States
Este artículo aborda el devenir de Guernica tras su salida de Europa en 1939, cuando fue exhibido en Estados Unidos con el objetivo de recaudar fondos en apoyo a las víctimas republicanas de la Guerra Civil española. Presentado inicialmente en Nueva York, el cuadro itineró posteriormente por varias ciudades estadounidenses —San Francisco, Los Ángeles, Chicago— acompañado de campañas de recaudación y de una notable atención mediática, aunque con escaso beneficio económico. Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, su regreso a Europa se volvió inviable y la obra permaneció en EE. UU., donde se consolidó como símbolo del exilio republicano y como icono del arte moderno. Tras más de cuarenta años custodiado por el MoMA, Guernica «regresó» finalmente a España en 1981, paradójicamente un país en el que nunca había estado, siendo recibido como «el último exiliado».